Juan Pablo II: Murió con las sandalias puestas
albadigital.es: 9:04 06-02-2010Juan Pablo II: Murió con las sandalias puestas
En declaraciones a Radio Vaticana, Mons. Oder señala que “lo que verdaderamente emerge es la plenitud de la humanidad con la que vivió Juan Pablo II, un hombre que no dejó de serlo, enamorado de Dios y de su sacerdocio, y un hombre que identificó su amor por Cristo con su vida”.
Resume perfectamente lo que se desprende de la lectura del libro Por qué es santo, del que la editorial Rizzoli ha lanzado una primera tirada de 30.000 ejemplares. La prueba de su misticismo viene dada por una de las frases que revela Oder. Solía decir el predecesor de Benedicto XVI: “Intentan comprenderme desde fuera. Pero yo sólo puedo ser entendido desde dentro”.
De ahí que Oder, siempre en Radio Vaticana, le llame “Peregrino del absoluto”. Explicación: “Era un místico tal vez algo distinto de lo que entendemos por testigo de fenómenos extraordinarios. (…) La mística de Juan Pablo II es, sobre todo, su capacidad para observar el mundo con los ojos del hombre, consciente de la presencia de Dios en la Historia”.
Y con una exigencia para consigo mismo que ignoraban incluso sus más estrechos colaboradores.
Muchas veces dormía en el suelo, pero, previamente, deshacía la cama para que nadie se percatara de su ejercicio de autodisciplina. Por no hablar de los castigos que se infligía, cinturón en mano, en la intimidad, tanto en Polonia como en el Vaticano.
A medida que avanzaba en edad, Juan Pablo II se planteó la dimisión. E hizo saber su intención al Colegio Cardenalicio en una misiva. Sin embargo, como medida, de prudencia, consultó los aspectos teológicos de tan grave decisión con el cardenal Joseph Ratzinger. Y se concluyó que la presencia de un Papa emérito era sumamente problemática.
*Reportaje íntegro en el número 263 del semanario, desde el viernes 5 de febrero en los quioscos.

















