Un misionero en el sur de Madrid
albadigital.es: 9:05 08-02-2010Un misionero en el sur de Madrid
Les separan miles de kilómetros de distancia. Los feligreses de Madre del Buen Pastor están en la zona sur de Madrid. Su parroquia es la más pobre de la Comunidad y ellos -algunos- pasan por dificultades económicas tan graves que, una vez por semana, esperan en el salón parroquial una caja de comida (aceite, leche, un kilo de arroz…) y algo de ropa para poder tirar para delante.
Lejos, muy lejos, están los miles de afectados por el terremoto de Haití. Tan lejos que, en una situación de dificultad como la que viven las familias de Madre del Buen Pastor, resultaría lógico que éstas ni se acordaran de los pobres isleños que son ahora mucho más pobres de lo que ya eran antes del seísmo.
Pero no; en Madre del Buen Pastor -repetimos, la parroquia más pobre del Arzobispado de Madrid- hubo colecta para Haití. 2.100 euros se marchan a la isla. Quizá los 2.100 euros más generosos que lleguen a Puerto Príncipe.
Para el padre Carlos Mario Toro, párroco de Madre del Buen Pastor desde hace tres años, esta generosidad tiene un porqué: “Creo que es más fácil encontrar a Dios en la austeridad, porque cuando las personas tienen todo cubierto es más difícil encontrar ese eco de necesidad espiritual que todos tenemos. La necesidad abre más a Dios”.
El padre Carlos es de la fraternidad misionera Verbum Dei. “Y si usted es misionero, ¿qué hace aquí en Madrid?”, le preguntan muchos. “Estoy en misión”, explica él, que lucha “contra el laicismo, la confusión y la realidad del hombre posmoderno” del europeo del siglo XXI.
Con flores a María
Por eso, cuando le mandaron a Madre del Buen Pastor no se planteó rechazar su destino -como sí hicieron otros antes que él-; el padre Carlos llegó, estudió las necesidades y posibilidades de la parroquia y se puso a trabajar.
Cuando habla para ALBA, reconoce sin empacho que el despacho parroquial en el que nos atiende es también “confesionario, sala de reuniones, sala de acogida”… Justo al lado, un pequeño salón complementario que se comunica con el templo propiamente dicho por una puerta corredera. “Cuando hay misa [los domingos celebran hasta cinco], abrimos la puerta para que la gente pueda asistir desde aquí. Cuando no, la cerramos y utilizamos el salón para las catequesis, el aula de la mujer -es maravilloso ver a las señoras mayores aprendiendo a leer- y para la atención social”.
El único problema es que la parroquia no tiene agua ni tampoco, claro, cuarto de baño. Tanto el padre Carlos como el otro sacerdote que trabaja allí ya están acostumbrados, pero la gente -”sobre todo los mayores”- lo pasa muy mal. Tampoco tiene calefacción -”ahora hemos puesto estos dos calentadores que nos han regalado, pero no son suficientes para calentar el templo”- y los feligreses sufren en forma de humedad las inclemencias del invierno.
Pero a pesar de todo, a pesar de que cada banco es “de su padre y de su madre, nos los van dando”, Madre del Buen Pastor no es una iglesia fea.
*Reportaje íntegro en el número 263 del semanario, desde el viernes 5 de febrero en los quioscos.


















santiago says:
February 8th, 2010
11:45 am
Ser la parroquia más pobre del arzobispado de Madrid no es ningun deshonor y tampoco ninguna mancha para nadie de los que pertenezcan a la misma. Es un gran honor y seguro que una fuente de inmensa felicidad para Carlos , su compañero y para todos los que por la parroquia aparezcan-tengan la motivación que tengan-.Me gustaroa saber lo que proporcionalmente suponen esos 2000 y pico € aportados por esa bendita gente con relación a lo que otras entidades -la caridad no es medible y es bien venida provenga de donde provenga- aportan segun sus posiibilidades y grado de formación y de conciencia comunitaria.Y digo que me gustaria no para minusvalorar u ofender a nadie sino para poder hacerme una idea sobre la presencia de Dios en medio de la comunidad que es la Iglesia.Creo que sería un buen punto de partida para hablar sobre la relidad efectiva del laicismo en España.En España hablan de esto aquellos que creen o sienten que pierden poder. Carlos seguro que tiene mucho, y sorprendente,sobre la cuestión tan de moda y tan rentable políticamente hablando.
Saludos y un gran abrazo para toda la parroquia y especialmente para Carlos y su innominado compañero.
Santi.