Aborto: la Iglesia da alternativas
larazon.es: 1:37 10-03-2010Aborto: la Iglesia da alternativas
MADRID- Pablo y Tania, un joven matrimonio de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), acogieron en su casa a una inmigrante de Europa Oriental, embarazada de ocho meses, sola y sin techo. Preguntaron en los servicios municipales y autonómicos si había algún tipo de ayuda o alojamiento para ella. «Hay plazas para mujeres maltratadas, no hay nada para embarazadas», les respondió la Administración. «¿Si pego a la pobre chica la ayudarán?», respondió Tania indignada. Después de seis meses en casa del matrimonio, ayudada por Provida, ella y su bebé encontraron lugar en una casa-cuna en Zaragoza.
La nueva ley no ofrece ayudas a las embarazadas y los obispos lo repitieron ayer: «Además de un serio retroceso en la protección legal de la vida de los que van a nacer, supone un mayor abandono de las madres gestantes». Por eso, la Conferencia Episcopal ha lanzado una campaña publicitaria con 1.300 vallas en 37 ciudades, 30.000 carteles y 6 millones de folletos. Las vallas se podrán ver del 15 al 30 de marzo con el lema «¡Es mi vida! Está en tus manos».
En marzo del año pasado, la Iglesia se marcó un tanto publicitario con la famosa «campaña del lince», repetida hasta la saciedad por todos los medios, tanto los favorables como los hostiles. Recordaba que en España está penado dañar crías y embriones de especies protegidas como el lince, mientras que la cría de la especie humana está desprotegida en su etapa prenatal. Aunque numerosas asociaciones laicistas hicieron campaña contra la «crucecita» de la Iglesia en el IRPF, lo cierto es que ésta ganó 200.000 declaraciones más a su favor en esos meses. Los carteles y dípticos de la nueva campaña ofrecen una dirección de internet con datos de contacto de casi 120 entidades que ayudan a la embarazada, entre las que se incluyen 45 centros de orientación familiar de la Iglesia, órdenes religiosas femeninas como las adoratrices, las Siervas de Jesús, las filipenses o las Siervas de la Pasión, organizaciones aconfesionales como las afiliadas en Provida y otras como Red Madre, Fundación Madrina o Derecho a Vivir. Cuando LA RAZÓN preguntó al portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino, qué le parecería si alguien colgase estos carteles junto a clínicas abortistas, respondió: «¡Ojalá se haga!».
Tres obispos sobre el Rey
Martínez Camino afirmó recientemente que él, como moralista, veía que la firma del Rey en la Ley del Aborto era un caso distinto al de los diputados y que analizarlo «daría para cuatro libros». El obispo emérito del Ferrol, José Gea, en su blog en Religionenlibertad, ha escrito que «no firmar la ley habría sido un gesto valiente y elegante de un rey católico». Por su parte, el obispo de Alcalá, Reig Pla, declaró que el Rey «podría haber dicho que no firmaba» y que, al hacerlo, incurre en una «cooperación remota con el mal».
La ley oculta la ayuda social a las madres
El preámbulo de la nueva Ley del Aborto dice que «la mujer adoptará su decisión tras haber sido informada de todas las prestaciones, ayudas y derechos a los que puede acceder si desea continuar con el embarazo». Pero el articulado (artículos 14a y 17.2a y 17.2b) habla únicamente de informar a la mujer de las «ayudas públicas», no de las que ofrezcan asociaciones cívicas o de iniciativa social. Tan sólo se refiere a la «red de organizaciones sociales de asistencia a estas personas» (refiriéndose a discapacitados) cuando el feto tiene malformaciones (artículo 17.3). El «sobre cerrado» con información que la ley pide entregar a la mujer omite a las 120 entidades que ofrecen alternativas al aborto en España. La Iglesia difunde con su campaña las ayudas no abortivas que la ley quiere ocultar.

















