Otra reflexión sobre la Cuaresma
cancionnueva.com.es: 14:09 22-03-2010Otra reflexión sobre la Cuaresma
¿Por qué no podemos comer carne hoy, mamá?²-, pregunta un pequeño. ‹³Porque es Cuaresma y es viernes²- contesta la mamá. Y después añade: ‹³Deberías de dar gracias de que hoy en día es mucho
más fácil que en otros tiempos². La Cuaresma es un hermoso tiempo litúrgico en el calendario litúrgico cuando nosotros, como Iglesia Universal reflejamos varias cosas: lo que Jesús hizo por nosotros en la Pascua, el significado de nuestro Bautismo, y las consecuencias del pecado en nuestras vidas y en el mundo entero. El tema de la Cuaresma es muy especial y es un tiempo de penitencia. Esto quiere decir. Que la Cuaresma es tiempo para reflexionar en que somos pecadores, y entonces darnos cuenta de nuestra culpa y reconocer que no deberíamos de estar orgullosos de ser pecadores, ya que proclamamos que somos seguidores de Jesús. Por lo tanto, tenemos un corazón contrito, estamos arrepentidos por lo que hemos hecho (pecado) o por lo que no hemos hecho (vivir una vida de santidad y caridad). Nuestro dolor y tristeza son expresados mediante los actos de penitencia como el ayuno, las obras de caridad, abstenernos de los placeres o las cosas que son importantes para nosotros pero que no son esenciales para vivir nuestra fe cristiana. A mi me rompe el corazón el que tanta gente esté de acuerdo con lo que la mamá dijo arriba, ³demos gracias que es mucho más fácil ahora².
Nuestra cultura en ciertas regiones ha relajado nuestra mente para que creamos que nuestros pecados no lastiman a nadie, ni a nosotros ni a los que nos rodean. Pero al hacer un ayuno más serio y un compromiso con la caridad, nos ayuda a darmos cuenta más claramente del poder del pecado, pero aún más, del supremo poder de la gracia, del perdón y de la santidad.
Tuve el privilegio de estudiar en el seminario con hombres de la iglesia Bizantina. En la Cuaresma, ellos ayunan de toda carne y de los alimentos que vienen de los animales: carne, pollo, huevos, leche, queso y todos los derivados (tal y como los católicos lo hacíamos antes). La Cuaresma es verdaderamente un sacrificio para ellos. Cuando nos sentábamos a la mesa con ellos y nuestros platos estaban retacados de todo tipo de comida (porque nosotros solamente no comemos carne los viernes, pero ellos ayunan de todo eso cada día de la Cuaresma) nos dábamos cuenta que ellos estaban viviendo la Cuaresma de una manera distinta. Ellos sentían el significado del sacrificio de Cristo de una forma que nosotros solo podemos imaginarnos o pretender que comprendemos. Y nos sentábamos a verlos cómo ellos vivían la experiencia de la Cuaresma. Pero, cuando llegaba la Pascua, créanme que ellos ¡de verdad la celebraban! La festejaban con un nuevo significado y vigor sobre la gran ³fiesta² de la Pascua. Así pues, sintamos el reto que hoy nos presenta la Iglesia, particularmente nuestra familia Católica de otros ritos, para que tomemos este tiempo más en serio. Está bien que hagamos sacrificios para el Señor, pues ¿qué no Jesús hizo el más grande y supremo sacrificio por nosotros? No tengamos miedo de ser distintos, de vernos diferentes al resto del mundo al hacer penitencia por nuestros pecados, que tan hermosamente son reconciliados con Dios en la Pascua, y al hacer el esfuerzo de vivir la caridad y la santidad en nuestras vidas.
Por: P. Caleb Vogel
Fuente: ALMAS

















